¿Qué me dice de Dios la libertad?
Seguimos investigando el tema de la libertad y su dimensión de responsabilidad. En esta entrada vamos a introducir el análisis de hoy con el siguiente video:
En general hemos logrado comprender día a día un poco más sobre este tema tan buscado por el ser humano como lo es el de la Libertad. Desde una perspectiva completa en la que el ser humano, en su esencia, necesita reconocer que ha sido dada para buscar hacer el bien y buscar encontrarse con su creador.
Seguimos con el tema de la entrada de hoy: ¿Qué me dice de Dios la libertad?
En el Catecismo de la Iglesia Católica, en el numeral
1730 nos dice:
“Dios ha creado al hombre racional confiriéndole la dignidad de
una persona dotada de la iniciativa y del dominio de sus actos. “Quiso Dios
“dejar al hombre en manos de su propia decisión” (Si 15,14.), de
modo que busque a su Creador sin coacciones y, adhiriéndose a Él, llegue
libremente a la plena y feliz perfección”.
Me dice que fui creado a su imagen y semejanza,
dándome diferentes capacidades sobre lo demás creado.
San Irineo de Lyon dice: “El hombre es racional, y por ello semejante a Dios; fue creado
libre y dueño de sus actos”.
Me dice que me ama, pues me ha dado libertad para encontrarle
para acercarme a Él de forma que sea por mis propios medios, por elección
propia. Además, me dice lo importante que soy para Él pues nos da esta
capacidad de decidir, dándonos inteligencia para escoger según nuestra voluntad.
La Gaudium et Spes nos dice en el numeral 17:
“La dignidad
humana requiere, por tanto, que el hombre actúe según su conciencia y libre
elección, es decir, movido e inducido por convicción interna personal y no bajo
la presión de un ciego impulso interior o de la mera coacción externa. El
hombre logra esta dignidad cuando, liberado totalmente de la cautividad de las
pasiones, tiende a su fin con la libre elección del bien y se procura medios
adecuados para ello con eficacia y esfuerzo crecientes. La libertad humana,
herida por el pecado, para dar la máxima eficacia a esta ordenación a Dios, ha de
apoyarse necesariamente en la gracia de Dios. Cada cual tendrá que dar cuenta
de su vida ante el tribunal de Dios según la conducta buena o mala que haya
observado”.
Me dice que me ha hecho un ser humano, con una
dignidad, diferente a los animales, capaz de elegir el bien, de tener voluntad
llamado a encontrarme con el creador y en Él encontrar la verdadera libertad. Como
nos dice el Evangelio de Juan capítulo 8 versículos del 31 al 32: “Jesús dijo a
aquellos judíos que habían creído en él: «Si ustedes permanecen fieles a mi
palabra, serán verdaderamente mis discípulos: conocerán la verdad y la verdad
los hará libres»”.
Referencia Bibliográfica:
Vaticano II. (1965). Catecismo de la Iglesia Católica: La libertad del
hombre. Recuperado de http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p3s1c1a3_sp.html
Lira, F. C. (2020). Catholic.net. La
libertad, un regalo de Dios. Obtenido de https://es.catholic.net/op/articulos/6481/cat/246/libertad-un-regalo-de-dios.html
Vaticano II. (1965). Constitución pastoral Gaudium et Spes: sobre la
Iglesia en el mundo actual. Recuperado de https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html
Jácome, R. [HMTelevisión]. (2014, junio 17). ¿Qué es la libertad? -
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica. [Archivo de video].
Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=Fhis1zQP-0I


HOLA ADRIÁN
ResponderBorrarQUIERO REFERIRME A LA LIBERTAD DESDE EL VIDEO DEL PADRE RAFAEL.
NUNCA HABÍA ANALIZADO LA LIBERTAD COMO UN GRAN PODER QUE DIOS LE OTORGA AL HOMBRE,
ESE PODER NOS DA LA LIBERTAD DE ESCOGER LO QUE QUERAMOS, PORQUE TENEMOS LIBERTAD. PERO ESA LIBERTAD ES APARENTE PORQUE AL RECHAZAR A DIOS, AUTOMATICAMENTE NOS HACEMOS ESCLAVOS DE NUESTROS PROPIOS DESEOS. QUE NOS CONDUCEN A LA MUERTE DEL ALMA, COMO ESE ALEJAMIENTO DE DIOS PPO LA ETERNIDAD.
Saludos Alejandro, sí definitivamente nosotros buscamos la libertad (según nuestro pensamiento) y más bien cada vez somos más esclavos.
BorrarQué hermoso es poder descubrir que entre más nos acerquemos a Dios y aceptemos a Jesús más se nos da la verdadera libertad y encontramos plenitud.