Libertad y su dimensión de responsabilidad.

 


Anteriormente hablábamos un poco sobre la libertad, pero dicha libertad nos suma una responsabilidad según nuestros actos.

El Catecismo de la Iglesia Católica en el numeral 1734 nos dice:

“La libertad hace al hombre responsable de sus actos en la medida en que estos son voluntarios. El progreso en la virtud, el conocimiento del bien, y la ascesis acrecientan el dominio de la voluntad sobre los propios actos”.

Recordemos que esta búsqueda en el ser humano no se limita solamente a no sentirse “encerrado” a que limiten, por ejemplo, mi ir y venir, mi pensar, entre otras cosas. Va mucho más allá de todo, pero recordando siempre que mis actos tienen una responsabilidad sobre lo que haga pero que podemos siempre buscar hacer el bien.

San Agustín nos enseña sobre este tema que:

“El tema de la libertad debe considerarse como el tema de la actuación del hombre en camino hacia Dios. La noción del hombre como ente creado ad imaginem; su origen de la nada y por tanto su falibilidad; el pecado original y personal; y la misericordia salvadora de Dios que libera a los que quiere de la massa damnata, le obligan a considerar que la libertad no es una perfección pura, en el sentido de que "o se tiene o no se tiene", sino una perfección que admite grados, según que el hombre se dirija a Dios más o menos perfectamente”.

En general nos lleva a Dios de diferentes modos, pero ese es unos de sus grandes fines, llevarnos a Dios. San Agustín nos dice: “la libertad no es un valor absoluto sino un medio “para” alcanzar el fin propio del hombre que es el Bien Supremo (Dios)” y entonces ahí nos damos cuenta que todo ser humano es llamado a la libertad no solo en sus actos sino más bien en que sus actos, decisiones, todo lo que hagamos nos lleve de forma libre (decisión propia) hacia Dios.

La Gaudium et Espes en el numeral 17 nos da una perspectiva teológica que encierra este sentido de la libertad y su dimensión de responsabilidad:

“La verdadera libertad es signo eminente de la imagen divina en el hombre. Dios ha querido dejar al hombre en manos de su propia decisión para que así busque espontáneamente a su Creador y, adhiriéndose libremente a éste, alcance la plena y bienaventurada perfección. La dignidad humana requiere, por tanto, que el hombre actúe según su conciencia y libre elección, es decir, movido e inducido por convicción interna personal y no bajo la presión de un ciego impulso interior o de la mera coacción externa. El hombre logra esta dignidad cuando, liberado totalmente de la cautividad de las pasiones, tiende a su fin con la libre elección del bien y se procura medios adecuados para ello con eficacia y esfuerzo crecientes. La libertad humana, herida por el pecado, para dar la máxima eficacia a esta ordenación a Dios, ha de apoyarse necesariamente en la gracia de Dios. Cada cual tendrá que dar cuanta de su vida ante el tribunal de Dios según la conducta buena o mala que haya observado”.


Referencia Bibliográfica:

Vaticano II. (1965). Catecismo de la Iglesia Católica: La libertad del hombre. Recuperado de http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p3s1c1a3_sp.html

Vaticano II. (1965). Constitución pastoral Gaudium et Spes: sobre la Iglesia en el mundo actual. Recuperado de https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html

Retegui, A. R. (1976). La noción de Libertad en San Agustín. Scripta theologica, 551-606. Recuperado de: https://core.ac.uk/download/pdf/83564656.pdf


Comentarios

  1. Hola Adrián
    Que importante es tener una luz o lo más cerca posible a lo que es esa libertad de la que Dios nos habla,de la que Jesús nos ha hecho como regalo, "Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" (Jn 8, 31-32). En tanto más nos acercamos a la verdad, que es el mismo Dios, su Palabra, lograremos disfrutar de esa libertad. Dios nos ha creado con libertad y en libertad, nosotros lamentablemente somos los que caemos en la esclavitud. Me gusta mucho el comentario que haces partiendo de las palabras de San Agustín, es una desición propia el desear y actuar de manera que todo ello nos lleve a Dios.

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    1. Definitivamente, pienso lo mismo, Jesús al decir conocer la verdad nos hará libres, refiriéndose a Él, nos abre una visión de que en el amor que viene de Dios, dejando que la libertad nos lleve hacia él, encontraremos nuestra plenitud.

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  2. ¿Es la libertad un medio por el cual octamos, para la búsqueda de Dios con convicción propia y no por imposición?

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    1. Saludos, definitivamente Dios nos da la libertad para que logremos encontrarle para que lo busquemos con absoluta libertad, no para que nos obliguen a hacerlo, pues el no nos obliga. Creo que ciertamente muchas veces se nos obliga o se nos impone una fe cuando somos pequeños, pero cuando tenemos propio razonamiento y toma de decisiones realmente la búsqueda de Dios se vuelve libre y nuestro acercamiento hacia igual.

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